El Presidente del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y agrimensores (Codia) Dionisio Navarro, reclamó un salario mínimo de 50 mil pesos para los colegiados que prestan servicios en las instituciones públicas y privadas.

Expresó que la industria de la construcción es una de las actividades que más aportan al Producto Interno Bruto y al desarrollo del país.

Empero, sostuvo que aunque esa importante contribución se realiza mediante diferentes actividades concentradas en el ejercicio profesional de los ingenieros, arquitectos y agrimensores, esta no se manifiesta de la misma forma en una mejoría significativa de la calidad de vida de los miembros del gremio.

La realidad es, agregó, que una gran mayoría de nuestros profesionales no devengan salarios adecuados y, en muchos casos los mismos no se corresponden con su dedicación al trabajo y el ejercicio profesional.

Precisó que es justo que esos profesionales sean tratados, sin privilegios, pero con justicia, por lo que solicita a los titulares de los ministerios, organismos autónomos y descentralizados y a las empresas del sector privado, establecer” un salario no menos de 50 mil pesos para los colegiados”.

Además, el ingeniero Navarro, sugiere que se especialicen incentivos económicos para beneficiar a los profesionales de la construcción y afines, conforme a sus estudios de maestrías, posgrados, tiempo de servicio y preparación académica.

Recordó que en su calidad de presidente del Codia, por mandato de la ley 6160 está llamado a velar por los intereses generales de los colegiados y trabajar por su bienestar general junto a sus familiares.

Navarro, dijo que en la mayoría de las instituciones públicas los miembros del gremio que laboran en las mismas reciben salarios de miserias por debajo de la Canasta Familiar presentada por el Banco Central.

Esta situación impide que puedan adquirir los bienes y servicios que demandan, lo que constituye un abuso contra profesionales que con sacrificio lograron una carrera mediante la cual contribuyen al desarrollo de la nación, puntualizó.

Añadió que durante su gestión no descansará, unido a los miembros de la junta directiva nacional de la organización, hasta que el Estado y las empresas del sector privado de la construcción reconozcan y valoren la importancia humana y profesional de los ingenieros, arquitectos y agrimensores dominicanos.